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12

El cuerpo lucha con el canon

12 son los pasos que hay del lavabo a la báscula que hay en mi habitación. Este proyecto nace de un lugar profundamente íntimo: años viviendo atrapada en un ritual silencioso de contar pasos, calorías, horas sin comida, litros de agua y kilos. Una acumulación de números que, lejos de darme control, ha construido una prisión mental.

Con este trabajo decido mirarlo de cara y transformarlo en lenguaje visual, y situar la vulnerabilidad en el centro de mi práctica.

El proyecto se materializa en 12 telas de gran formato (140 x 200 cm), donde represento mi cuerpo tragmentado, ancho y sin rostro. Un cuerpo que no busca complacer, sino mostrarse como paisaje emocional. El proceso es físico e intenso: pinto con brazos , manos y pies, dejando que la pintura se caiga y la imagen se desfigure. La secuencia avanza de la figuración hacia la disolución, como lo hace también mi percepción corporal.

 

 

El trabajo se completa con 4 obras sobre papel, creadas estampando directamente partes de mi cuerpo, como huellas reales y mensurables. El recorrido culmina con una instalación: una roca sobre la que se proyecta una lluvia de números. La piedra es el cuerpo inmóvil; la proyección, la mente que nunca se detiene.

12 es un acto de honestidad radical: una forma de dejar de callar, existir más allá del canon y convertir la lucha en lenguaje compartido.